lunes, 12 de noviembre de 2007

¿Que es el Hiperrealismo?


El hiperrealismo es un síntoma de la cultura postmoderna. No se puede decir de la hiperrealidad que "exista" o "no exista". Simplemente es una forma de describir la información a la que la conciencia se ve expuesta.

Se puede pensar en la mayoría de los aspectos de la hiperrealidad como "realidad a través de intermediarios". En particular, Baudrillard sugiere que el mundo en el que vivimos ha sido reemplazado por un mundo copiado, donde buscamos nada más que estímulos simulados.

Los bienes de consumo tienen un valor de signo, es decir que indican algo sobre su poseedor en el contexto de un sistema social. Por ejemplo: un rico tiene un Mercedes Benz para indicar su estatus de rico; o el nivel del celular de alguna manera indica el nivel socio económico de cada persona.

¿Por qué en las sociedades posmodernas impera la hiperrealidad y el crimen perfecto de la realidad? La respuesta a esta pregunta se halla diseminada a lo largo de la obra de Baudrillard. Ya en su complemento crítico a los conceptos con que la economía marxista trata al capitalismo -conceptos que serían por sí mismos insuficientes dado que la sociedad capitalista ha devenido sociedad de consumo-, Baudrillard explora el predominio de el valor de signo (valeur / signe) de la mercancía convertido en simple objeto-signo. Al consumir un objeto devenido signo, el consumidor no sólo lo toma como un utensilio (valor de uso), como una mercancía (valor de cambio), sino también como un signo de status social (valor de signo) que lo sitúa en un lugar determinado en la jerarquía social: no es lo mismo llegar al trabajo en un Toyota que en un Rolls Royce. Los objetos-signos son "índices de la pertenencia social" y cada individuo "se sabe en el fondo -sino se siente- juzgado por sus objetos, juzgado según sus objetos, y cada uno en el fondo se somete a ese juicio". El control social se lleva a cabo ahora mediante los códigos que gobiernan el valor de signo y, a través de éste, las clases dominantes inculcan valores, gustos y privilegios a fin de lograr el dominio de clase.

En una sociedad de consumo posmoderna las nuevas tecnologías cibernéticas reemplazan a la producción industrial y a la economía política como principios organizadores de la sociedad. El trabajo ya no es una fuerza de producción, sino un signo entre otros signos, es decir, un signo de la posición social que cada individuo ocupa. "La fuerza de trabajo no se vende ni se compra violentamente; se la diseña, se la mercantiliza: la producción se añade al sistema de signos del consumo". La vida en la sociedad de consumo transcurre en la hiperrealidad de las simulaciones de tercer orden, en la cual las imágenes, los espectáculos y el juego de signos reemplazan a la lógica de la producción y al conflicto de clase como constituyentes claves de las sociedades capitalistas. Los signos y modos de representación llegan a constituir la ‘realidad’; adquieren autonomía y, al interactuar con otros signos, establecen un nuevo tipo de orden social en el que son los signos y los códigos los que determinan "lo real".

Fundamentalmente, el valor de signo no tiene un significado o un valor intrínsecos, más allá de los acuerdos hechos en torno a los bienes. A medida que los valores de signo se multiplican, la interacción social se basa cada vez más en objetos sin un significado inherente. Por ende, la realidad se vuelve cada vez menos importante a medida que el valor de signo toma precedencia.

Si se deposita uns montaña de sal en una mesa, en cierto momento los granos pueden ser vistos como un solo montón de sal. Similarmente, en un momento dado cuando el valor de signo se torna más y más complejo, la realidad se desplaza hacia la hiperrealidad.

Fuentes:
IADE.org.ar (Instituto Argentino para el desarrollo económico) -

1 comentario:

Mariano dijo...

Muchas personas verian que la montaña de sal es solo una montaña de sal.. valga la redundancia.
Ahora mi pregunta es porque todos ven eso y no muchos granos de sal juntos. Cual es el motivo de que la gente no ve lo que realmente es.